La tecnología y el software libre como algo secundario

La tecnología y el software libre como algo secundario

Martes 30 Dic 2008

En posts anteriores ([1] y [2]) reflexionábamos acerca de por qué el software libre no entra en las agendas públicas de los países. Gracias a los comentarios de Álvaro, Injeniero Barsa y Chato, me di cuenta que hay bastantes cosas que no estaba diciendo (¡gracias!). ¿Quieres saber por qué los políticos actúan como lo hacen? ¿Quieres saber por qué el software libre probablemente será siempre algo secundario para los políticos?

Jerarquía de necesidades: la pirámide de Maslow

Todas las personas tenemos necesidades de distintos tipos. Abraham Maslow (un sicólogo humanista estadounidense) propuso en 1943, en un paper famoso sobre la motivación del ser humano, una jerarquía de necesidades en las que éstas eran clasificadas de acuerdo con su "nivel de urgencia", o con el grado de atención que les prestamos. La clasificación ha sido modificada y criticada con los años; sin embargo, continúa siendo referenciada y utilizada en diversos ámbitos.

Un punto central dentro de la clasificación de necesidades de Maslow es que frente a la necesidad, los seres humanos le damos prioridad completa a las necesidades más básicas y postergamos casi completamente las más elaboradas. Por ejemplo, si nos estamos asfixiando, tendremos la necesidad urgente de respirar y todo el resto de las necesidades se verán postergadas hasta la resolución de esta última. Lo mismo pasa con el sueño, la alimentación, etc. Sólo cuando hemos resuelto nuestras necesidades fisiológicas (ver diagrama), nos parece que el resto de las necesidades requieren de satisfacción.

El ciclo político


En
"Agendas, Alternatives, and Public Policies" John Kingdon propone una visión acerca del proceso político que realmente vale la pena leer y comentar. Básicamente existen tres flujos ("streams") independientes de eventos y actividades humanas: el de Problemas, el de "Public Policies" (leyes, regulaciones, etc.) y el de Política propiamente tal:

  1. El "flujo de problemas" es la corriente constante de problemas que aparecen en una sociedad. Puede relacionarse con muchas cosas distintas, desde desastres naturales (una clase de problema inevitable e impredecible) hasta corrupción gubernamental (predecible y evitable hasta cierto punto).
  2. El "flujo de public policies" corresponde a la serie de regulaciones, leyes y actividades que una serie de individuos en una sociedad genera para resolver el flujo de problemas. En este punto, de entre los ciudadanos (que somos todos) se distinguen dos roles que cumplimos las personas: técnicos y políticos. Los técnicos somos aquellas personas sin poder político, que proponemos actividades, medidas e iniciativas de nuestro interés. Los políticos son aquellas personas con poder político (creado y otorgado en último término por elección popular), encargados de tomar los temas que "flotan en el ambiente" y armar con ellos "agendas públicas" (que es la serie de actividades que los políticos intentarán resolver dentro de la ventana temporal que se les otorga, para resolver los problemas de la gente pero también para mantenerse en el poder). El cómo ciertos temas llegan a formar parte de las agendas públicas es el tópico principal del libro de Kingdon.
  3. El "flujo político" es el de elección de personas para cargos públicos, en el que entran los intereses de los partidos políticos, las coaliciones, las negociaciones, los acuerdos, etc. Este flujo es el que normalmente recibe más atención de parte de los medios masivos de comunicación (televisión y radio).

Kingdon sugiere que un tema ingresa a la agenda pública de un país cuando los tres flujos anteriores coinciden temporal y temáticamente. A esta coincidencia temporal y temática se le conoce como "ventanas de oportunidad". Una "ventana" puede abrirse por varios motivos: por cambio en la administración, por fuerte necesidad (por ejemplo, cuando un desastre natural como un huracán o un terremoto afecta a mucha gente, y se descubre que los fondos de emergencia asignados por presupuesto de la nación no pueden ser utilizados por barreras burocráticas), etc. Una ventana de oportunidad puede abrirse cuando coinciden sólo dos de los flujos, pero los cambios más fuertes en un país ocurren cuando coinciden los tres.

Finalmente: la tecnología y el software libre como algo secundario

El software no es algo que a ojos de los políticos o de la opinión pública resuelva problemas que son fundamentales. Y cuando hablo del software como algo que no es "de primera necesidad", estoy pensando en el concepto de necesidad que usa Maslow: el software no se usa para ninguna necesidad fisiológica, ni de seguridad, ni de afiliación. Tal vez el software libre pueda ser considerado como un factor que ayude a satisfacer una necesidad de reconocimiento o de realización (cuarto y quinto niveles de la pirámide de Maslow). Pero esto significa precisamente, según el concepto de Maslow, que mientras no estén resueltas todas las necesidades de niveles más bajos, ni siquiera consideraremos como necesidades las de niveles superiores.

Me parece que esta es precisamente una de las razones importantes por las que los políticos simplemente no ven en el software libre (y en la tecnología en general) algo de lo que "deban preocuparse": en general en Latinoamérica y en muchos otros de nuestros países tercermundistas, los problemas de la gente entran dentro de los primeros dos o tres niveles de la pirámide de Maslow, y los políticos intentan resolver las necesidades de la gente que ellos perciben como los más urgentes. Mientras existan problemas como pobreza, falta de oportunidades para los jóvenes, bajos índices de educación, analfabetismo, salud deficiente, desigualdad de ingreso, y un largo etcétera (todos estos son problemas comunes en mayor o menor grado para Latinoamérica y la mayor parte de los países de Centroamérica, incluyendo México), es natural y comprensible que los políticos perciban estos problemas como prioritarios. De paso, sólo el aparecer a ojos de la opinión pública como intentando resolver estos problemas les proveerá de apoyo suficiente como para seguir en el poder.

¿Cómo se resuelve de mejor manera los problemas anteriores? Para resolver un problema específico siempre hay en la vida real más de una solución (en ese sentido, siempre digo que la vida es como un programa en Perl: siempre hay más de una manera de vivirla). Dado un conjunto de soluciones para un problema, para un "técnico" es importante entender cuál de las soluciones es la más costo-efectiva. Para un "político", la mayor parte de las veces lo importante es qué resolverá el problema de manera rápida y con mayor publicidad positiva para sí mismo. Y ambos intereses no son casi nunca reconciliables.

Como en casi todo en la vida, no existe una panacea para los problemas anteriores. Sin embargo, existen fuertes argumentos para apoyar la tesis de que la introducción de tecnología en un país a nivel privado y gubernamental mejora el estándar de vida del país de manera apreciable. Lo que es incluso más importante, los resuelve de manera más costo-efectiva que otras alternativas (subsidios, regulaciones, etc.) Esto, junto con otros desvaríos míos, será motivo de mi siguiente post.

Posts de esta serie:
 
  1. Software libre: ¿por qué se niega a aparecer en la Agenda Pública?
  2. Software libre: ¿podría entrar en la Agenda Pública?
  3. La tecnología y el software libre como algo secundario
  4. Uso de software libre en el gobierno: ¿eso es todo?
  5. Software Libre y Agenda Pública: quién, cuándo, y por cuántos votos
  6. Software Libre: ¡Educar, educar, educar!
  7. Uso de software libre en el gobierno: razones (y no pasiones)
  8. Estudio sobre Software Libre en el Gobierno

Fuente de imágenes: wikipedia.org, amazon.com y propia (La Moneda de noche).

Foto de Tama Cristian Bravo-Lillo @tamabravolillo Ingeniero Civil en Computación, Universidad de Chile. Doctor en Ingeniería y Políticas Públicas, Carnegie Mellon University. http://www.linkedin.com/in/cristianbravo