¿Sirven de algo los ciber-activistas?

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URL destacada (newyorker.com): http://www.newyorker.com/reporting/2010/10/04/101004fa_fact_gladwell

La web es un espacio donde ocurren muchas comunicaciones que podrían considerarse de tipo político. La gente, especialmente las generaciones más jovenes, usan blogs y redes sociales para intentar influir en las ideas y el comportamiento de otros. Esto incluye ayudar a promover una campaña de acción, votar o propagar una denuncia de un problema social, firmar un petitorio en línea, etc.

En un artículo reciente en The New Yorker, Malcom Gladwell (autor del Tipping Point y Blink, entre otros), indica que no hay que sobre-valorar el efecto de estas acciones. Argumenta, entre otras cosas, que el movimiento que terminó con la esclavitud en Estados Unidos se sostuvo mediante acciones en que los participantes pagaban o arriesgaban pagar un costo bastante alto. Se trata de actos, por ejemplo de desobediencia civil, que requieren un compromiso muy por encima del compromiso de uno que comparte un enlace en Facebook o vota por una campaña en The Petition Site.

La "fuerza" de los enlaces débiles

Granovetter describió en 1973 dos tipos de conexiones entre las personas: enlaces fuertes (strong ties) y enlaces débiles (weak ties). Como indican Donath y boyd, lo que permiten las redes sociales online es que las personas puedan tener muchos más enlaces débiles que antes. Esto significa que en general los vínculos entre personas en las redes sociales online no son tan fuertes como los que se observan en comunidades del mundo real.

Los enlaces débiles pueden ser muy relevantes, de todas formas. Por ejemplo, uno tiende a encontrar empleo a través de un enlace débil (un amigo-de-amigo). Pero para pasar de la "acción" en el sofá a actos que realmente tengan impacto y generen un cambio social o legal, se necesita bastante más que eso.

Si cambiar el mundo es difícil, cambiar la forma en que se cambia el mundo es casi imposible. Esto quiere decir que seguirá siendo necesario durante un buen tiempo recurrir a las acciones tradicionales: desarrollar principios y programas de acción claros y convincentes, demostrar poder a través de acciones masivas y disruptivas, y conseguir el apoyo de personas influyentes o poderosas. Para que este tipo de cosas ocurran, se necesita estar conectado, fuertemente, con alguien que esté comprometido con una causa. A través de estas conexiones fuertes, se puede reunir el "pequeño grupo de ciudadanos comprometidos" --en palabras de Margaret Mead-- que son lo único que realmente puede cambiar el mundo.

Entonces, no queda para nada claro cuánto impacto realmente tienen los "ciberactivistas" que promueven una causa exclusivamente a través de internet. ¿Qué opinas tú?

¿Sirven de algo los ciberactivistas?

Fuentes:

Foto de ChaTo

— Doctor en Ciencias de la Computación, dedicado a la minería de datos en medios sociales para mejorar la respuesta durante crisis humanitarias, y para estudiar la relación entre medios tradicionales de noticias y medios sociales. +Más información »