Negociaciones secretas: más patentes y más copyright, menos salud y menos derechos

5347 lecturas

El Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica, más conocido como TPP, es un tratado de libre comercio entre Brunéi, Chile, Nueva Zelanda y Singapur, al que cinco países más buscan unirse: Australia, Malasia, Perú, Estados Unidos y Vietnam. La organización Knowledge Ecology International (KEI) ha tenido acceso a un documento confidencial que ilustra la propuesta de Estados Unidos en materia de "propiedad intelectual" para este tratado.

Lo primero que llama la atención es que, al igual que en el caso del tratado ACTA, sólo se sabe de esta propuesta mediante filtraciones. El gobierno estadounidense busca mantener este documento como "clasificado" hasta al menos 4 años después de que el tratado entre en vigor. Pero el documento ha sido distribuido a los negociadores de todos los estados en cuestión, y puede ser revisado por cientos de miembros de corporaciones que tienen presencia en los consejos asesores del gobierno. Lo que no quieren los negociadores estadounidenses es que los ciudadanos que eventualmente vivirán bajo estas normas se enteren de qué se trata esto ¿por qué?

Más copyright, más patentes, menos derechos

De acuerdo a Knowledge Ecology International, esta propuesta:

  • Incluye aspectos que blindarán normas globales muy controvertidas de la ley estadounidense, como son los términos de copyright prácticamente ilimitados.
  • Creará nuevas normas globales que son contrarias a la legislación existente en EEUU y otros países, incluyendo reglas sobre patentes de medicinas, captura información por proveedores de internet, etc.
  • Socavará varias reformas a las leyes de copyright y patentes, como por ejemplo las propuestas europeas de acceso a herencia cultural "huérfana".

Tres aspectos que son particularmente preocupantes de acuerdo a Claudio Ruiz, de ONG Derechos Digitales, son el hecho de que el gobierno estadounidense busca para estos países:

  • Aumentar los términos de protección de 70 años luego de la muerte del autor (lo que ya es un absurdo exceso) a 95 años en el caso de los fonogramas.
  • Criminalizar la elusión de medidas tecnológicas de protección yendo muchísimo más allá de lo establecido en los «tratados internet» de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual.
  • Establecer un sistema de responsabilidad de prestadores de internet que va más allá no sólo de la nueva legislación chilena sino también de la nefasta DMCA. De esta manera, se pretende no sólo aumentar penas sino también establecer medidas de identificación de supuestos infractores, bajada de contenido y desconexión de internet.

Por si esto fuera poco, adicionalmente, si los países miembros acceden a las demandas de Estados Unidos en esta materia:

  • Establecerán un sistema de compensaciones pre-establecidas a violaciones de copyright.
  • Harán que las medidas de protección anti-copia estén protegidas incluso en los casos en que sean removidas para acceder a material que no esté bajo copyright.
  • Requerirán identificar a los usuarios de todos los proveedores de Internet.
  • Obligarán a todos los países a permitir patentes sobre plantas (variedades vegetales).
  • Bloquearán con 10 años de acceso exclusivo los datos sobre pruebas de químicos agrícolas.
  • Impedirán que alguien pueda oponerse a una patente hasta después que la patente esté otorgada, lo que va en contra de los procesos modernos en que terceros pueden aportar durante la revisión de una patente.

Patentes y salud

Uno de los peores aspectos de lo que está proponiendo Estados Unidos para el TPP, es la extensión casi ilimitada del ámbito de lo patentable. De acuerdo al texto filtrado a KEI, las patentes estarán disponibles para cualquier nueva forma, uso o método de usar un producto conocido, "incluso si tal invención no resulta en una mejora de la eficacia de tal producto."

En concreto en el tema de salud, no hay ninguna mención de la Declaración de DOHA sobre el TRIPS, que provee un marco en el cual los estados deben tener en cuenta los asuntos de salud pública en estas negociaciones. Tampoco se mencionan los lineamientos de la Organización Mundial de la Salud en su Estrategia Global sobre Salud, Innovación y Propiedad Intelectual.

En materia de métodos quirúrgicos, los negociadores de Estados Unidos pretenden imponer un estándar que en su mismo país no es aceptable. De acuerdo a la legislación estadounidense, un método quirúrgico puede ser patentado, pero un médico no puede ser demandado por utilizar este método en el ejercicio de su profesión. Textualmente 35 U.S.C. 287. indica que:

las provisiones de las secciones [...] no se aplicarán contra personas que ejerzan la medicina o contra entidades de cuidado de salud respecto a su actividad médica.

Su acuerdo comercial con Australia (AUSFTA) va más allá e indica que:

Cada miembro puede excluir de ser patentable [...] métodos diagnósticos, terapéuticos y quirúrgicos para el tratamiento de humanos y animales.

Pero en el caso del TPP, tales exclusiones no existen. Esto significa que un médico de un país miembro podrá ser demandado si usa un método patentado para intentar salvar la vida de un paciente; lo que de hecho es perfectamente legal en Estados Unidos.

En su conjunto, las medidas que los negociadores estadounidenses proponen para el TPP incluyen un nivel débil o inexistente de protección de los derechos ciudadanos y no fomentan la libre competencia. Más aún, al negociarse estos acuerdos en secreto, el público no puede aportar para evitar que el TPP se convierta en un obstáculo más para la tecnología, la salud, y la creatividad.

Fuentes:

Foto de ChaTo

— Doctor en Ciencias de la Computación, dedicado a la minería de datos en medios sociales para mejorar la respuesta durante crisis humanitarias, y para estudiar la relación entre medios tradicionales de noticias y medios sociales. +Más información »