Hay que pagar para leerle libros a los niños

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Mi hija mayor [en la foto] tiene poco más de tres años y le encanta "leer" libros (ella inventa las historias basadas en las ilustraciones). Dentro de poco será lo suficientemente grande como para ir a las sesiones de lectura de la biblioteca de nuestro pueblo, Gingelom, dónde cada mes hay voluntarios que leen libros gratis a niños entre 4 y 10 años. Lamentablemente, me enteré esta semana que la SABAM, sociedad gestora del derecho de autor en Bélgica, país donde vivo, le está cobrando a las bibliotecas por leer libros a los niños. Yo lo encuentro ridículo, ¿y ustedes?.

La noticia apareció porque SABAM contactó a la biblioteca de Dilbeek para informarles que debían pagar por cada sesión que organizaran para leer libros a los niños. Las sesiones en Dilbeek las realizan voluntarios que no cobran absolutamente nada por hacer las lecturas. Los niños tampoco pagan por asistir. Como pueden ver, el objetivo no es ganar dinero con las sesiones, sino que fomentar la lectura a los niños, estimular su imaginación, y entregarles un momento grato y sano (mucho mejor que sentarlos a ver televisión). SABAM dice que "eso está muy bien, pero si leen libros en voz alta en un lugar público, tienen que pagar los derechos de autor". Así no más. Los reporteros que publicaron la noticia pensaban que podía tratarse de un mal entendido, por lo que contactaron a SABAM, quienes confirmaron que efectivamente era así, y que "las tarifas están en la página web".

El responsable en la biblioteca en Dilbeek calculó que deberán pagar a SABAM alrededor de 250 euros al año por leer libros a los niños dos veces al mes. Eso no puede parecer tanto, pero ellos dicen que para una biblioteca de bajo presupuesto como la de Dilbeek, eso "es realmente mucho". Yo me pregunto cuánto de esos 250 euros alcanza a llegar a los autores de libros, porque el funcionamiento de SABAM demanda muchos costos. Sería mucho mejor que ese dinero fuera destinado a comprar más libros para la biblioteca, pero me imagino que en SABAM no están realmente interesados en eso, sino, fomentarían la lectura en los niños.

En nuestra biblioteca en Gingelom, el sistema de lecturas para niños funciona tal como en Dilbeek, con voluntarios, y los niños no pagan nada. Se realizan cada mes y con un tema específico. Por ejemplo, esta semana leen una historia sobre la Pascua. Yo fui a preguntar a nuestra biblioteca y por ahora no han recibido ninguna notificación oficial de SABAM. Al parecer SABAM toma contacto cuando ve afiches promocionales como fue en el caso de Dilbeek.

Lo único bueno de que pasen estas cosas es que el público global se va dando cuenta que nuestra lucha por la cultura libre no se trata de bajar música y películas de internet, sino que las consecuencias del abuso de los derechos de autor nos pueden afectar a todos, incluso a nuestros niños. Los gestores de los derechos de autor, ya sean organizaciones como la SABAM, compañías de cine, o discográficas, no tienen ni a la cultura ni el bienestar de los artistas como prioridad, sino que para ellos la cultura y los artistas son sólo una parte de su negocio.

Fuentes de este artículo:

Fotos: Niñas Mejias-Renaers (CC), Bravo-Achá (CC), ambas hijas de MM ;-)

Foto de Tchorix

— Ingeniero civil en computación, investigador de redes peer-to-peer y metalero. Más información »