Problemas de agua y con el agua en Chile

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Punta Arenas 13 de marzo de 2012Entre sequías e inundaciones (en la foto, Punta Arenas) parece que Chile tiene problemas de agua y con el agua. Mientras en agricultura sufren con las sequías y las mermas en producción son severas en la zona central, en las ciudades, en cambio, se producen inundaciones con sus consecuentes pérdidas materiales, inmuebles y riesgo para las personas. Por un lado falta agua y por el otro abunda agua.

Parte de la solución la ofrecen la gestión sustentable de las aguas urbanas, y en especial el manejo de aguas lluvias con el uso de infraestructura verde. El control del crecimiento urbano, la restricción de construcción en zonas inundables, la protección y recuperación de humedales, la permeabilización de los pavimentos, la recolección de aguas lluvias en barriles y tanques, la plantación de árboles, el uso de plantas nativas en jardines, la creación de jardines de lluvia, pequeñas lagunas de retención y la infiltración inducida pueden llegar a eliminar totalmente el escurrimiento de aguas lluvias, reduciendo la contaminación de los ríos y aminorando los devastadores efectos en casos extremos.

Sin embargo aquí estamos.

Las recientes noticias de inundaciones en las ciudades de Arica y Punta Arenas nos hacen reflexionar sobre el origen de estos fenómenos. Mientras para la agricultura el cambio climático y el fenómeno de la niña son mencionados como los principales responsables, en el caso de las inundaciones en zonas urbanas las razones no pueden ser solo atribuidas al cambio climático y a su consecuente/posible aumento en la cantidad de agua caída. En dichas zonas, las causas de las inundaciones tienen un componente de manejo y gestión del agua en la ciudad. Y cuando hablamos de aguas en la ciudad, además de la distribución de agua potable y servicios de recolección de aguas servidas, se incluyen los cauces de los ríos, aguas subterráneas y, por supuesto, el escurrimiento de las aguas lluvias.

Arica, Valle de AzapaEn el caso de Arica, los desbordes del río San José no son nuevos. Cada año se escuchan las noticias de los estragos que el invierno boliviano producen en el caudal del río, llegando este año al peak de los últimos 40 años, arrastrando viviendas en el Valle de Azapa (en la foto) y zonas urbanas aledañas al río que ya se han inundado anteriormente.

En el caso de Punta Arenas, más de 120 milímetros (mm) de lluvia caída en menos de 24 horas sobrepasaron el cauce del río Las Minas inundando la zona centro de la ciudad y afectando 2.100 propiedades. Increíblemente, una inundación similar se vivió 20 años atrás. En ese entonces, no fueron lluvias las que provocaron las inundaciones sino que el derretimiento de nieve (precipitaciones de agua en estado sólido). Pero eso no es todo.

 Emilio Sánchez/Presidencia de la República)La ciudad de Concepción (en la foto) y la ocupación urbana de la cuenca del río Andalién sufren anegamiento y destrucción de propiedades, con año tras año de inviernos lluviosos. Por su parte, la ciudad de Santiago, que ha crecido sobre los valles agrícolas y los faldeos de la cordillera de Los Andes, sufre también de vulnerabilidad meteorológica cuando caen más de 40 mm de agua en periodos de 24 horas. Y en la ciudad de Valdivia, los barrios bajos y la costanera a la orilla del río Calle Calle han registrado 69 inundaciones en los últimos 100 años.

Las inundaciones en las ciudades de Chile no son causadas solo por la ocurrencia de eventos particulares de precipitaciones, sino también por años de crecimiento urbano que han afectado la permeabilidad de los suelos, han modificado, estrechado y/o construido los cauces de ríos y esteros, y han disminuido los bosques y árboles alrededor de la ciudades, aumentando el volumen, velocidad y arrastre de residuos de las aguas lluvias. Si a eso se suma que zonas urbanas predispuestas a inundaciones siguen siendo habitadas y que las ciudades siguen creciendo sin considerar los efectos negativos de nuevas áreas impermeables, tenemos más claro cómo llegamos a tener desastres como los de esta semana en Arica y Punta Arenas.

No basta con que la Oficina Nacional de Emergencias del Ministerio del Interior (Onemi) declare la alerta a tiempo, o con que se llegue con la ayuda a tiempo para paliar la “crisis”. Necesitamos enfrentar los desafíos de forma anticipada y coordinada para evitar y aminorar los impactos de lluvias que cada 20, 50 ó 100 años van a asolar alguna zona del país. Con medidas “a todos los plazos” a nivel urbano y que no solo busquen aminorar el efecto económico de las inundaciones.

La entrada del Hotel Bahía Chinchorro cubierto completa% por aguas del Río San José de Azapa en AricaLa sobreacumulación de agua no solo produce daño a la infraestructura urbana, propiedad pública y privada (en la foto, Arica), destrucción de cultivos y suelos agrícolas o problemas de salud, sino también produce severos daños ecológicos. En cada evento, contaminantes como grasas de vehículos, metales pesados, excreta de animales y basura son arrastrados a los ríos y posteriormente al mar. Hasta ahora el manejo de las aguas urbanas en Chile ha demostrado no ser sustentable en el tiempo. Si a eso le sumamos la incertidumbre de los efectos del cambio climático en los ciclos hidrológicos, podemos esperar ciudades cada día más vulnerables a los embates de la naturaleza.

Sin embargo, los cambios en las ciudades no ocurren de un día para otro. Y seguramente los efectos del cambio climático tampoco. Por ello creo que la urgencia puesta hoy generará los beneficios del mañana. Desde ya tenemos que afrontar los problemas de aguas con una mirada sustentable y de cara al futuro. ¡Y no andar secando la gota con la manga!

Imágenes: Sebastián M. @Dmp3kl en Twitter, Claudius Prößer en flickr, Emilio Sánchez/Presidencia de la República del Ecuador en flickr, Rolando Ajata @rolandoajata en Twitter.

Foto de Alejandra Munoz Munoz

— Arquitecto Universidad de Concepción, Magister en Diseño y Construcción Sustentable Universidad del Desarrollo y Estudiante de Doctorado en Gestión en Arquitectura, Ingeniería y Construcción en Carnegie Mellon University Más información »