"Word Market": compra y vende palabras en el nuevo proyecto de Belén Gaché

"Word Market": compra y vende palabras en el nuevo proyecto de Belén Gaché

Jueves 22 Nov 2012

Nos encontramos en una era donde la cultura es forzada a entrar en un proceso de privatización continua y quedar a merced de las leyes de mercado. Términos como “bienes culturales”, "industria cultural”, “emprendedores culturales” y “capital cultural” forman parte del vocabulario del análisis cultural, donde críticos sociales y culturales los utilizan con toda libertad, y hasta con entusiasmo, en vez de generar análisis críticos de un lenguaje marcado por el sistema neoliberal. En "Word Market", Belén Gaché nos increpa con un proyecto que alerta sobre este proceso de mercantilización de la cultura: Si la cultura se ha convertido en un "bien transable", ¿por qué no comenzar a vender y comprar el lenguaje? ¿por qué no privatizarlo y hacerlo rentable?

En su último proyecto, "Word Market", la artista y escritora española-argentina Belén Gaché, nos invita a comprar y vender palabras. Al hacernos dueños de una palabra podemos ponerla en el mercado de bienes culturales como un bien transable y, mediante un proceso de privatización, generar ganancias al no permitir su uso libre a otras personas. ¿Parece descabellado?, entonces, ¿por qué no nos parece mal que no podamos acceder libremente a la literatura, al arte, al cine, a la producción cultural en general? ¿por qué no nos oponemos a la privatización cada vez más fuerte de elementos culturales que formaban parte de la cultura común?

Llegar al punto de privatizar palabras puede ser algo que, por su improbabilidad, nos puede parecer divertido. Sin embargo, pensemos que hay cosas tan risibles como cobrar por leer un libro públicamente en una biblioteca, cerrar un portal que permite compartir música y películas y perseguir a sus creadores, privatizar gestos, acusar de plagio a Pablo Neruda y Gabriel García Márquez, entre otras cosas que están sucediendo en la actualidad. Este tipo de acciones pasan debido al conflicto creciente entre unas personas que utilizan las redes para compartir y crear, y una sociedad que utiliza un cuerpo legal que no da cuentan de aquel cambio social, donde el sistema de propiedad intelectual busca proteger los intereses y ganancias de la industria cultural.

“Word Market” de Belén Gaché sabotea de alguna manera ese sistema de propiedad intelectual al ridiculizarlo. Junto a la ridiculización, también se encuentra la denuncia. Al comprar una palabra, no sólo incrementas tu capital monetario, además incrementas eso que ahora se ha hecho tan deseado y está tan de moda: el “capital cultural”. Ese capital cultural no está por supuesto enfocado en incrementar nuestros conocimientos por el sólo hecho de ser beneficioso para el “espíritu”, sino que funciona como un eufemismo que esconde la privatización de la cultura, la cual queda en manos de un grupo o clase que no permite que otros accedan a ella. Como siempre, tras la palabra “capital” se encuentra el robo, la usurpación de lo común.

Prueba este sistema de compras y utiliza tus “wollars” (dólares para comprar palabras). Mientras más palabras compres y vendas, más “wollars” acumulas. Y así la cultura queda cada vez más presa del sistema privado, incluso aquella facultad esencial de creación y comunicación: el lenguaje.

Ah, me olvidaba. Por si acaso, la palabra "fulminator" es mía y el siguiente certificado lo comprueba. Así, ahora sólo yo puedo decir "despotricar" (esa es la traducción en español que encontré), y demandar a cualquiera que use la palabra sin pagarme.