Hay cosas buenas que te vas a perder

Hay cosas buenas que te vas a perder

Viernes 2 Mayo 2014

Me encontré hace unos días atrás en un dilema. Comenzó la nueva temporada de "Game of Thrones", y muchos amigos míos la siguen con mucho entusiasmo y dedicación envidiable. Mi dilema: ¿Me sumo a ver la serie o no?.

Va en su quinta temporada, lo cual me requeriría ver muchos episodios rápidamente para ponerme al día y disfrutar seguir la serie junto a mis amigos. Sin embargo, luego de ver la cantidad de spoilers que circulan en las redes sociales después de cada capítulo; y peor aún, las cosas que mucha gente se dice entre sí por no haber leído los libros o visto el capítulo a tiempo, es que decidí que simplemente no vale la pena verla (por ahora). Un amigo me indicó: "¡Pero te la estás perdiendo!"; a lo que respondí conscientemente: "Lo sé".

Una vez hice el siguiente cálculo: ¿Será posible disfrutar todas las buenas piezas de entretenimiento contemporáneo? La respuesta es: "Difícilmente".

Supongamos que uno escoge lo siguiente: Libros, Discos, Películas, Series y Video juegos. Cada una de estas categorías, tiene una cierta cantidad de "imperdibles" que podemos considerar fundamentales. Para fijar ideas e ilustrar el punto, estimémosle en 100 por cada una.

Luego, podemos hacer una sencilla estimación: ¿Cuántas de estas piezas de entretenimiento podemos admirar a lo largo de un año? ¿Cuántos libros leíste el año pasado? ¿Cuántas (nuevas) películas viste el año pasado? ¿Cuántos discos escuchaste de principio a fin, sin distracción alguna? ¿Cuántas series? ¿Cuántos video juegos?.

Nuestro tiempo en la tierra es limitado, y tan sólo procurarnos el estado mental y los medios para poder disfrutar algunas de las tantas cosas buenas que tiene, ya nos tomará una buena parte de nuestro tiempo en él.

En general, para cada categoría se podría considerar que, nuevamente para fijar ideas, al menos una unidad mensual constituye el piso mínimo de un "aficionado". Por lo tanto, asumiendo que eres aficionado en todas las categorías, tienes una unidad por mes, lo que implica aproximadamente 8.3 años en total —asumiendo ser aficionado de forma ininterrumpida.

¿Pero qué pasa si no eres tan aficionado? ¿Qué pasa si disfrutas la mitad, o un cuarto de dicho tiempo? Tendrías 16.6 o 33.2 años para terminar las listas definidas como imperdibles. Esto supone que cada lista es limitada y no cambia. Lo más probable es que si te adentras de forma decidida en cualquiera de estas dimensiones, habrá un interés creciente por cada una de estas cosas, y 100 libros, discos, películas o demás, ya no serán suficientes. Querrás más, habrán algunos sobre los que volverás una y otra vez, invertirás parte de tu tiempo en seguir a los creadores y compartir de ello con tus amigos. De hecho, según algunos autores y comunidades, existen casi 500 libros que leer, mil novelas que disfrutar, 1001 discos y 1001 video juegos.

Esta estimación puede cambiar ampliamente si no te gusta seguir todas estas formas de entretenimiento, si sólo quieres enfocarte en alguna de ellas y si es parte de tu trabajo si te dedicas a crear. Pero la cruda verdad es que esto es sólo un punto de partida. Cuando vas aprendiendo de nuevas creaciones el mundo se abre y te interesan otras cosas: Habrán libros que te darán ganas de viajar, discos que te harán admirar la pintura, películas que te llevarán al teatro, series que te harán devorar libros de historia y biografías de personajes lejanos en el tiempo y el espacio; video juegos que te darán lentes nuevos con los cuales mirar mucho de lo que creías conocido hasta ahora, pero de una manera nueva.

Y esto a su vez supone que lo único bueno que uno querrá conocer son piezas de entretenimiento o medios audio-visuales (y sin ningún supuesto sobre el acceso). Pero también existen lugares imperdibles que visitar, comidas imperdibles que degustar, experiencias únicas que vivir. La lista suma y sigue.

Nuestro tiempo en la tierra es limitado, y tan sólo procurarnos el estado mental y los medios para poder disfrutar algunas de las tantas cosas buenas que tiene, ya nos tomará una buena parte de nuestro tiempo en él. Por lo tanto: ¡No vale la pena siquiera abrumarse por ello! Nada peor que ir por la vida disfrutando lo que hacemos por diversión y regocijo como si fuera una lista de tareas más que hacer.

Hay más cosas buenas que experimentar que el tiempo que jamás tendremos para vivirlas, mucho peor si tenemos responsabilidades que atender. Habrán cosas buenas que te vas a perder, pero que por ningún motivo te impidan disfrutar las que ya están a tu alcance.

Foto: Henry Bloomfield.

Foto de Raliaga Raul Aliaga @raliaga Ingeniero por formación, consultor, productor y diseñador de videojuegos en la actualidad. Me gusta el desarrollo de videojuegos, medios sociales, ciencia, teatro, música en vivo, los gatos y viajar.