En un mundo libre, la migración no debería ser ni obligatoria ni prohibida

En un mundo libre, la migración no debería ser ni obligatoria ni prohibida

Lunes 14 Sep 2015

Un migrante es una persona que se traslada de su propio país a otro. Si hablamos desde la perspectiva del país de donde salen, se dice emigrante, y desde la perspectiva del país a donde llegan, inmigrante.

Dependiendo de la definición que se use, los migrantes normalmente son de dos tipos: refugiados o migrantes económicos.

Un refugiado es una persona que se ve obligada a abandonar su país por guerra, catástrofe, persecución política, u otros motivos que pongan en peligro su vida. Por la propia naturaleza de la definición de refugiado, es esperable que algunas veces se trate de un individuo o un grupo pequeño de personas (por ejemplo, un grupo de personas perseguidas por su opinión política), y en otras ocasiones se trate de un grupo grande de personas (por ejemplo, todos los habitantes de una ciudad en un frente de guerra).

Los 146 países firmantes de la Convención sobre Refugiados de 1951 o el Protocolo de 1967, contrajeron la obligación de conceder asilo humanitario a los refugiados, recibiendo a todas las personas que demuestren que están en esta situación. El tratado obliga a estos países a no castigarles por haber entrado ilegalmente al país, y a no devolverles al país de donde vienen.

Un migrante económico es una persona que busca mejores condiciones de vida o de trabajo en otro país. A diferencia del caso de los refugiados, los países tienen mucha más flexibilidad a la hora de recibir migrantes económicos. Dentro de los límites del respeto a los derechos humanos, pueden decidir ocupaciones, cantidades, cuotas, condiciones, plazos y procedimientos bajo los cuales quieren recibir migrantes económicos. La diferencia entre la obligatoriedad de recibir refugiados, y la flexibilidad en recibir migrantes económicos, nace de que un refugiado lo es por obligación, mientras que un migrante económico lo es por decisión propia.

Un refugiado lo es por obligación, mientras que un migrante económico lo es por decisión propia.

Como en todo, existen muchos casos límite o "de borde", entre lo que puede ser considerado un refugiado y un migrante económico, como por ejemplo gente que vive en países que no están en guerra, pero en que la violencia está fuera de control.

Actualmente, el caso de Siria no es un caso de borde: ISIS no ha hecho ningún esfuerzo por ocultar lo que piensa hacer con cualquiera que pertenezca a una minoría étnica o no acepte las condiciones de su teocracia. Al contrario, se ha ufanado de las matanzas, violaciones, torturas y otros crímenes de guerra que ha cometido. Las personas que emigran de Siria son refugiados.

"Una nación sin fronteras no es nación"

Un discurso recurrente de la derecha conservadora es pedir "mano dura contra la inmigración," proponiendo controles fronterizos más estrictos, vallas, muros, más policía y más represión.

La primera vez que vi la frase "una nación sin fronteras no es nación" fue en un graffitti. No sé de dónde saca Donald Trump sus tweets, tal vez de las mismas murallas. Yo no estoy de acuerdo.

El filósofo moral John Rawls propone el siguiente método para determinar qué constituye un orden social justo. En este método, se te pide que imagines un orden social justo asumiendo que no sabes cuál será tu lugar dentro de ese orden social. Puedes escribir la constitución, leyes y todas las reglas que quieras, y cuando termines, nacerás de nuevo como una persona cualquiera dentro de ese mundo que haz creado. Tu lugar de nacimiento, posición social, clase, habilidades naturales, inteligencia, fuerza física, y otros atributos están detrás de lo que el llama un velo de ignorancia.

Naces de nuevo. Con probabilidad 50% naces en un lugar donde se vive con 2,5 dólares diarios. Con probabilidad 25% no tienes electricidad. Con probabilidad 12% no tienes comida suficiente. Con probabilidad 11% no tienes agua potable. En muchos casos, por falta de recursos mueres durante tu niñez producto de una enfermedad perfectamente curable.

Tener el pasaporte de un país puede significar poder moverte libremente por una amplia zona del mundo sin problemas, y ser bien recibido cuando quieres migrar. Tener el pasaporte de otro país puede significar todo lo contrario. El primer pasaporte, en casi todos los casos el único que uno tendrá, es producto de un accidente de nacimiento. En esas circunstancias, no podemos considerar que vivimos en un mundo realmente libre si nacer a un lado u otro de una línea imaginaria determina las oportunidades que tienes en la vida en el orden social existente, especialmente la capacidad de elegir dónde quieres vivir y trabajar.

La situación en que vivimos, en que una persona está confinada a una cierta región del planeta basada en el lugar donde nació, me parece una aberración.

¿Si no supieras en qué país vas a nacer, elegirías un mundo de fronteras rígidas, con mano dura contra la inmigración? Yo no. La situación en que vivimos, en que una persona está confinada a una cierta región del planeta basada en el lugar donde nació, y se le prohíbe el libre transito, me parece una aberración.

Esto no sólo es algo que signifique aumentar la flexibilidad con la que distintos países permiten a los inmigrantes vivir en paz y ganar su propio sustento, sino que también el considerar las acciones de dichos países en un contexto sistémico, globalizado. Actualmente, y directa e indirectamente producto de las acciones económicas, geopolíticas y militares de los países que reciben inmigrantes, se ha obligado a millones de personas a solicitar la condición de refugiados, o arriesgar morir al no hacerlo.

Fuentes: "The battle over the words used to describe migrants" (BBC), "Are countries obligated to take in refugees? In some cases, yes" (CNN), "Let them in and let them earn" (The Economist). Fuente imagen: AFP (non-free!).

Foto de ChaTo Carlos Castillo @ChaToX PhD en Ciencias de la Computación, investigador en minería de datos y computación social, particularmente en medios sociales durante crisis humanitarias. http://www.chato.cl/