Un nuevo artículo científico publicado en PLoS ONE y liderado por un académico de la Universidad de Yale se pregunta por qué en los últimos años un mismo medicamento puede aparecer en varias patentes. La respuesta son las "patentes secundarias", que no describen una nueva molécula o producto químico, sino una nueva presentación del medicamento (ej.: tabletas o gotas), una nueva dosificación, etc.
Las patentes secundarias son utilizadas como una forma de administrar el ciclo de vida de un medicamento, evitando que aparezcan medicamentos genéricos al expirar la patente principal. Las patentes secundarias son una maniobra legal muy efectiva, puesto que permiten a las farmacéuticas agregar entre 6 y 7 años extra al monopolio que obtienen sobre un medicamento. Por otra parte, los pacientes no pueden acceder a versiones genéricas de los mismos medicamentos durante un período aún más largo, aumentando el precio que pagan por sus tratamientos.