Farmacéuticas, Medicamentos y Patentes


Este programa forma parte del podcast Cultura Libre.

Farmacéuticas, Medicamentos y Patentes

Miércoles 1 Sep 2010

Más monopolios es menos salud. Las patentes sobre medicamentos están haciendo que la industria farmacéutica, en vez de desarrollar los medicamentos que necesitamos, gaste sumas millonarias en marketing, litigios, y lobbies.

Versión en vídeo

Guión

En las últimas décadas, las reglas sobre patentes han ido cambiando. La lógica es la siguiente: si se crean más derechos de propiedad, más posibilidades de obtener fácilmente una patente, por lo que habrá más inversión en biotecnología. Más inversión, más dinero significa más medicamentos para poder curar las enfermedades que afligen a la humanidad. Los representantes de las empresas farmacéuticas, los abogados pagados por ellos y los lobistas pagados por ellos, dicen que más patentes es mejor.

En los últimos años han aparecido decenas de miles de patentes nuevas. Y a esta explosión en el número de patentes, alguna gente la llama la "revolución en biotecnología". Pero esta no es toda la historia, hay una parte de la historia que las farmacéuticas no cuentan, pero que numerosos académicos y empresarios han denunciado.

Michael Heller, abogado y profesor de la Universidad de Columbia, experto en derechos de propiedad, lo explicaba así en una charla a fines del 2008:

[Michael Heller] "En los últimos 30 años hemos tenido un incremento sostenido, siempre hacia arriba, del dinero que entra, decenas de miles de millones de dólares en investigación. Pero si ves los medicamentos que se producen, los medicamentos que realmente tratan a las enfermedades de las personas, los medicamentos que realmente salvan vidas, esa línea ha ido sostenidamente hacia abajo. Solía haber una relación bastante cercana entre el gasto en investigación y desarrollo y el resultado en productos: si aumentaba el I+D, aumentaban los medicamentos que trataban enfermedades.

En los últimos 30 años hemos tenido un boom en las patentes de los precursores básicos de los medicamentos, y una caída sostenida en el número de medicamentos que tratan las enfermedades. Es un cambio radical, es la primera vez en nuestra economía que esto sucede. Y la razón para esta brecha es lo que llamo un atasco o embotellamiento. Hay tantos dueños de las entradas que se necesitan para un producto, que el producto en sí nunca aparece. Las negociaciones se han vuelto tan complicadas que el bien final nunca emerge. Así que tenemos medicamentos que deberían existir, que podrían existir, pero que no existen. Eso es un atasco de patentes."

* * *

El problema de las patentes sobre medicamentos no es solamente un tema económico, sino también un problema ético. Eben Moglen es abogado y profesor de derecho, también en la Universidad de Columbia; en el año 2006 planteó este dilema ético de la siguiente manera:

[Moglen] "Si pudieras hacer tanto pan como fuese necesarias para alimentar al mundo entero, horneando un sólo pan, y presionando un botón, ¿cómo podrías justificar cobrar más por el pan que lo que la gente más pobre pudiese pagar? Si el costo marginal del pan es cero, entonces el precio de mercado bajo competencia debería ser cero también.

Pero dejando de lado las preguntas de teoría microeconómica, la pregunta moral ¿cuál debería ser el precio de lo que mantiene a otra persona viva, si no te cuesta nada proveerlo? tiene sólo una única respuesta. No hay ninguna justificación moral para cobrar más por pan que cuesta nada que lo que puedan pagar los que se están muriendo de hambre. Cada muerte por falta de pan bajo esas circunstancias, es asesinato. Simplemente no sabemos a quién culpar por el crimen"

Algunos retratan a los ejecutivos de la industria farmacéutica como personas que buscan enriquecerse a costa del sufrimiento humano y que prefieren ver morir a gente del tercer mundo antes que ceder una mínima parte de sus ganancias. Tal vez son personas monstruosas, yo no me cerraría a la posibilidad. Pero también responden a incentivos distorsionados, creados por mala legislación que les ha entregado un monopolio demasiado amplio, demasiado poder. Y el poder de las farmacéuticas ahora se usa para mantenerse a sí mismo al tener más dinero para lobistas y donaciones de campañas, ayudándoles a obtener leyes que les favorezcan más aún, recibiendo más ganancias, etc.

Este poder no sólo les hace dejar morir a gente pobre. También hace que gasten más dinero y produzcan menos medicamentos, y que esto es en gran parte un fenómeno artificial producido por dinero que es malgastado debido a las patentes. Hay varias causas de este derroche.

* * *

Una fuente del desperdicio de dinero debido a las patentes, es que las farmacéuticas gastan muchísimo dinero en crear medicamentos que son equivalentes a medicamentos ya existentes. No me refiero a medicamentos genéricos, sino a medicamentos que tienen la misma función y eficacia de un medicamento que ya existe pero en torno al cual hay patentes. Cierto nivel de diversidad es deseable, claramente, sobre todo en el caso de los antibióticos, por ejemplo. Pero un 70% del dinero que se gasta en investigar medicamentos, se pierde en medicamentos para los cuales ya hay otro medicamento casi igual. Gran parte de este gasto sería innecesario si no fuera por las patentes.

Existe una práctica relacionada: se llama patent evergreening: lo que se podría traducir libremente como "rejuvenecimiento de patentes" hacer pequeñas modificaciones de un medicamento y patentarlo nuevamente, aunque no sea sustancialmente mejor que el medicamento anterior. La práctica es tan extendida que incluso ha aparecido en alguna series de televisión como House:

[AUDIO: House (30s)]

* * *

Otra fuente de derroche debido a las patentes es que las farmacéuticas gastan muchísimo dinero en publicidad y ventas. De hecho, en promedio tienen a 2 personas en ventas y marketing por cada persona que tienen en investigación y desarrollo.

(Nexium)[AUDIO BREVE: "Nexium: The healing purple pill"]

Realizan millonarias campañas de publicidad, precisamente porque habiendo tantos medicamentos básicamente equivalentes (lo que se llama un medicamento "yo también" en la industria), no hay razones médicas para prescribir uno en lugar del otro.

Marcia Angell es profesora del Harvard Medical School, y lo explica así en esta entrevista del 2007:

[Marcia Angell] "Lo que las farmacéuticas están haciendo ahora es concentrándose en medicamentos relacionados con el estilo de vida, que puedan ser vendidos a vastas cantidades de personas y cuyo mercado pueda ser expandido fácilmente. El medicamento que más se vende en el mundo es Lipitor, el Lipitor de Pfizer. Este es un medicamento de tipo estatina que ayuda a reducir el colesterol, pero es un medicamento "yo también". Hay 4 o 6 estatinas similares en el mercado. El marketing se gasta en convencer a la gente que un medicamento del tipo "yo también" es mejor que otro, a pesar de la falta de evidencia al respecto. Se han convertido en vastas máquinas de marketing ahora, y si pudiésemos detener el mercado de las "yo también" entonces podríamos detener las actividades promocionales en gran medida"

La publicidad no solamente se refiere a nuevos medicamentos, sino también a nuevas enfermedades como el "síndrome de las piernas inquietas" o el "trastorno ansioso social" este último convertido en una patología para dar una forma de usar Prozac para una nueva enfermedad.

* * *

Una tercera fuente de derroche de la industria farmacéutica debido a las patentes, es que las farmacéuticas gastan muchísimo dinero en lobistas y abogados. Lobistas para que convenzan a honorables congresistas de que la industria necesita más monopolios, para poder salvar vidas, y abogados para que obtengan patentes y litiguen. Las farmacéuticas se gastan una cantidad sustancial de dinero en litigar en vez de innovar.

La conclusión de todos estos gastos extra: medicamentos con la misma funcionalidad, gasto excesivo en marketing, gasto en abogados y lobbies, es que en promedio un laboratorio privado gasta aproximadamente el doble que un laboratorio financiado con fondos públicos en desarrollar un medicamento.

* * *

A todo lo anterior hay que agregar que todos los directorios de las empresas farmacéuticas tienen no solamente el interés sino a menudo la obligación de maximizar ganancias, y esto significa que el interés de los accionistas está muy por encima del interés de los pacientes. Gwen Olsen trabajó durante más de una década como representante de ventas de importantes empresas farmacéuticas, y resume así su experiencia:

[Gwen Olsen] "La industria farmacéutica está en el negocio del mantenimiento de las enfermedades y el manejo de los síntomas. No están en el negocio de curar el cáncer, de curar el Alzheimer, de curar las enfermedades del corazón, porque si lo estuvieran, estarían en el negocio de sacarse a sí mismos del negocio. Y esto de hecho no tiene sentido."

Como dice Bill Maher: la gente sana no es mercado, la gente muerta tampoco, los que son mercados son los que están entre medio, con enfermedades crónicas que necesitan medicamentos que se toman durante toda la vida.

* * *

Finalmente, cuando hablamos de que los ciudadanos financiemos el desarrollo de nuestros medicamentos con fondos públicos, no se trata de una decisión entre que el estado intervenga y el estado no intervenga. Es una decisión entre dos formas maneras de intervenir. La opción A: se saca dinero de nuestros bolsillos para medicina, mediante patentes que entregan monopolios, dinero que es mayoritariamente gastado en cosas que no tienen nada que ver con curar: inventar enfermedades, hacer publicidad, emprender litigios, crear lobbies, etc. La opción B: se saca dinero de nuestros bolsillos para medicina, mediante impuestos, para desarrollar los medicamentos que aliviarán y curarán nuestras enfermedades. Ninguna solución es perfecta, pero la financiación directa de la investigación médica con fondos públicos es mucho más eficiente que un sistema basado en monopolios.

* * *

(Una nota personal: en medicina las patentes obviamente no son lo único que está mal. Buscamos soluciones rápidas a problemas que tienen causas grandes. Por ejemplo no miramos qué cambios estamos generando en el medio ambiente y en nuestra biología que aumentan el asma o las alergias, no miramos a cambios en nuestro estilo de vida que pueden estar causando dolor de cabeza o depresión, no miramos a cambios en nuestra alimentación que pueden estar causando obesidad, etc. --- Pero eso es harina de otro costal.)

Foto: Rennett Stowe @ Flickr (CC).

Programas del Podcast

Estado policial: la promesa vacía de un mundo sin crimen
4 Noviembre 2013
Editoriales y otras mafias
12 Abril 2013
Los gobiernos jamás dejarán de querer controlar Internet
16 Enero 2013
Desobediencia civil y desobediencia intelectual
14 Noviembre 2012
La globalización de la propiedad intelectual
31 Octubre 2012
Internet no será otra televisión
18 Octubre 2012
Propiedad intelectual y democracia: el impacto de estas leyes en tu vida
12 Octubre 2012
La guerra moral y la ética de la piratería
27 Septiembre 2012
Periodismo ciudadano
6 Diciembre 2011
El derecho a criticar y parodiar
23 Noviembre 2011
La libertad de expresión y la "propiedad intelectual" no son compatibles
26 Octubre 2011
Excepciones al copyright: los usos justos
11 Octubre 2011
Restricciones y barreras digitales
6 Octubre 2011
Biopiratería, una nueva colonización
22 Septiembre 2011
Universidades públicas y cultura libre
8 Septiembre 2011
Democratizar la innovación
1 Septiembre 2011
Creatividad y negocios sin copyright
11 Agosto 2011
Copia, la diosa de la abundancia
5 Agosto 2011
Libertad y software libre
27 Julio 2011
Razones para usar software libre
20 Julio 2011

Páginas