Vivimos una epoca en la cual estamos sumidos en un mini oscurantismo. ¿A qué me refiero? A un paralelo con la Edad Media, pero en este caso, lo que impide el advenimiento de las ideas es La Televisión.
La televisión en sí tiene objetivos perversos: el objetivo primario de la televisión no es entretener, sino atrapar, porque mientras más market-share se tiene más ganancias se obtienen. Se ha detectado que lo que más rating tiene, en general, son los programas que o te hacen reír, o tienen modelos, o tienen farándula, o todas las anteriores mezcladas. Eso es lo que más vende, y se abusa de eso. Luego vienen los programas que venden un poco menos pero que también son apuestas seguras, como las teleseries o las noticias o el "cahuín" ajeno (expresión chilena que significa "rumores" o "cotilleo"). Este tipo de programas tiene la cualidad de que la gente no se aburre de eso fácilmente; incluso aumentan las ganas de ver más, creando una adicción.