Tradicionalmente los juegos de consola y computadores han estado orientados al segmento infantil y a un grupo de "hard-core gamers" (jugadores duros). En mi caso ya no me encuentro ni en el primero ni en el segundo grupo. Mi última consola fue un Super Nintendo en el año 1992.
El problema fundamental con los juegos es la interfaz del control. ¿Quién no ha inclinado la cabeza cuando un auto de carreras toma una curva en la pantalla? La genialidad del Nintendo Wii fue llevar los juegos de consola a un nuevo segmento de jugadores. Cambiaron el tradicional control por uno inalámbrico, capaz de detectar movimiento y brindar un control más intuitivo del juego. El resultado fueron juegos más sociales, donde no sólo los niños, sino que los adultos también disfrutan.
Pero llegó la hora de decirle adiós al Nintendo Wii. El Proyecto Natal busca ser el próximo salto tecnológico para juegos de consola.