La mayor parte de nuestra cultura forma parte del dominio público, de aquello que pertenece a todos. El lenguaje, las matemáticas, gran parte de las ciencias, los motivos literarios y artísticos, etc. son de dominio público. Las creaciones artísticas y técnicas, pasado un cierto tiempo, también entran al dominio público; aunque actualmente ese tiempo es bastante más largo de lo que debería ser.
En "The Public Domain", James Boyle describe la situación actual del dominio público. El dominio público es un bien amenazado por la avaricia de unos pocos, y por la incomprensión de muchos. Parte de esta incomprensión viene de nuestra incapacidad para razonar acerca de los bienes intangibles. Por ejemplo, tendemos a pensar erradamente que la propiedad intelectual y la propiedad física son lo mismo, y que cada vez que alguien crea algo de valor debe recibir un derecho a cambio, o peor aún, que con más derechos ocurrirán más innovaciones.