La web es un espacio donde ocurren muchas comunicaciones que podrían considerarse de tipo político. La gente, especialmente las generaciones más jovenes, usan blogs y redes sociales para intentar influir en las ideas y el comportamiento de otros. Esto incluye ayudar a promover una campaña de acción, votar o propagar una denuncia de un problema social, firmar un petitorio en línea, etc.
En un artículo reciente en The New Yorker, Malcom Gladwell (autor del Tipping Point y Blink, entre otros), indica que no hay que sobre-valorar el efecto de estas acciones. Argumenta, entre otras cosas, que el movimiento que terminó con la esclavitud en Estados Unidos se sostuvo mediante acciones en que los participantes pagaban o arriesgaban pagar un costo bastante alto. Se trata de actos, por ejemplo de desobediencia civil, que requieren un compromiso muy por encima del compromiso de uno que comparte un enlace en Facebook o vota por una campaña en The Petition Site.